¿Porqué destruyen la sanidad pública? El espacio vacio.

El 19 de noviembre de 2009 se publica el acuerdo de 11 de noviembre, del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias, por el que se apueba el Plan de Ordenación de los Recursos Humanos del Servicio de Salud del Principado de Asturias.

Cuando se consulta en la web oficial pone que “este documento, que se puede consultar íntegramente en el fichero adjunto…”: Plan de Ordenación de los RRHH del SESPA.pdf y tenemos la posibilidad de deleitarnos con la lectura de toda una tropelía. Mejor no lo hagáis, no merece la pena perder el tiempo en un documento que ha demostrado su absoluta inutilidad. ¡Lastima no acordarnos de quienes lo parieron! Pero sí de quienes lo aprobaron: el equipo de Gobierno del Principado de Asturias

Estaba como Consejero de Sanidad José Ramón Quirós García y como Presidente del Gobierno Regional Vicente Álvarez Areces. Y tenemos que recordar que en ese mandato sufrimos una de las peores agresiones a la Atención Primaria cuando se sacaron de la manga las Unidades de Gestión Clínica (UGC) de obligatorio cumplimiento.

Eso supuso una huelga de la A.P. que se saldó con unas UGC´s voluntarias, negociadas y menos “ahorrativas”, que era lo que en el fondo se pretendía con la disculpa de la gestión de recursos por los profesionales y adecuar un gasto, ya de por sí muy mediocre en volumen, y que seguimos heredando sin que quieran remediarlo.

Ya entonces el SIMPA presentó las alegaciones pertinentes de los errores mayúsculos que se preveían, por nuestra parte, con cálculos veraces y fundamentados. ¿Cuál fue la reacción del Gobierno Autonómico?                        Eso, espacio vacío. No sabemos si es así como los máximos responsables del documento tenían relleno su cráneo, no les hicieron caso sus superiores cuando dijeron “oye, que estos del SIMPA tienen razón” o qué diablos pasó. Pero lo que está ocurriendo hoy con el déficit de profesionales y el funcionamiento de nuestra sanidad estaba previsto.

Para solucionar el problema, como chapuza añadida, se sacaron -también de la manga- la Resolución de 24 de julio de 2018, de la Dirección Gerencia del servicio de salud del Principado de Asturias, por la que se regula la movilidad por razón del servicio del personal del servicio de salud del Principado de Asturias. Primero expresaron tal chapuza de desvestir un santo para vestir a otro en Atención Hospitalaria y ahora culminan su estupidez con Atención Primaria que ya estaba  “en cueros” para alimentar  la desnutrición del sistema sanitario público, que también hemos anunciado hace tiempo que está en caída libre (La demanda de sanidad privada se dispara por las listas de espera en la red pública, El seguro de salud en España vive sus mejores años )

¿Qué genera esto? Pues demasiadas cosas y nada buenas, como la desafección de los médicos y facultativos a la red pública con huida hacia la medicina privada, a otras comunidades o países, residentes que terminan MFyC y que no quieren trabajar en A.P. optandp por los hospitales y cuando no, prisas y premuras con no buena calidad y menos calidez hacia la atención al usuario. No se puede trabajar bajo presión en A.P., no hay tiempo para la toma de decisiones y se tiende a derivar mucho más de lo pertinente por las abultadas agendas, lo saben y              otra vez espacio vacío. No toman decisiones evidentes por “temores” a pesar de que ya se las hemos plasmado documentalmente y hasta estuvieron a punto de implantar alguna, pero les obligaron a recular por intereses “impresentables” de ciertas personas o facciones del partido que siempre han tenido un odio ancestral a los médicos o simple envidia «cochina» (No descansaré hasta conseguir que el médico lleve alpargatas)

No seguiremos contando lo que ya sabemos, pero la actual política de personal con nuestros salarios bajos, Carrera Profesional congelada o tipo “migajas”, guardias numerosas e interminables a precio 1/2 del salario habitual, traslados forzosos, falta de estabilidad, etc., etc. ,etc., lograrán y cada vez mejor dos sanidades, los que pueden y los que no , al tiempo.

El problema es que cuando una cosa tan importante como la sanidad se pone en manos de políticos prepotentes, sin cualidad de servicio a la sociedad e incompetentes en la materia o con otros intereses no sanitarios, precisamente, y cuya meta se pone a cuatro años vista en mantener el despacho, estas cosas suelen acabar mal, y más cuando paracaidistas, pesebreros y palmeros les bailan el agua, como así ha sido y sigue siendo.

Y la historia continúa y parece que continuará. Hasta quemar a todos los médicos y hacer que busquen alternativas o aún peor: que vayan al trabajo, que no es lo mismo que trabajar.

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