La estigmatización a la que se está condenando desde algunos colectivos a los profesionales sanitarios con la cantinela de la violencia obstétrica, resulta a todas luces inaceptable. Pone en el punto de mira a los médicos especialistas que trabajan en muchos casos en condiciones difíciles.  No se puede criminalizar las prácticas profesionales de asistencia al embarazo, parto y posparto.
Los profesionales rechazan categóricamente el término de “violencia obstétrica”, garantizan la inexistencia de actos violentos en la atención a las pacientes y recuerdan el compromiso de los especialistas en Ginecología y Obstetricia de velar, en todo momento, por el bienestar de las mujeres, su salud y la de sus hijos y por la mejora de la práctica clínica basada en la evidencia. 

Compartir en redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Print this page
Print
Share on LinkedIn
Linkedin