DE LA ESPERA A LA DESESPERANZA

«Mi hijo padece tres enfermedades raras que afectan a multitud de órganos. Los médicos pidieron a las vez dos resonancias, una renal y otra por Neuropediatría, de seguimiento. La primera la resolví rápido. La otra tardó meses. Finalmente, la pudimos hacer en noviembre de 2017. Tengo cita para recoger los resultados en diciembre de 2018.

Colapso en Neuropediatría: demoras de más de un año y niños ingresados sin necesidad

“No es cierto que los médicos nos estemos deshumanizando; sufrimos por todos los pacientes”

 

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