Firmar para reprobar al Consejero ¿Falta la tuya? Ánimo es por la AP

El Sindicato Médico del Principado de Asturias (SIMPA), tras tomar el pulso al sentir de los médicos de A.P., consultar a las Sociedades Científicas representativas y al Colegio de Médicos , y con el aval de todos los abajo firmantes, queremos transmitir a la Sociedad Asturiana, buscando el apoyo de todos los partidos del Parlamento Asturiano, la necesidad de reprobación del Consejero de Sanidad por la actitud de desconsideración y abandono hacia el primer nivel de Atención Sanitaria, y en especial hacia los médicos de Atención Primaria (AP).

Los motivos de esta solicitud se desglosan a continuación.

  • o Opacidad informativa. Nos enteramos por la prensa. Desaparecido para la Atención Primaria.
    o Abandono presupuestario.
    o Demagogia.
    o Rechazar cambios organizativos fundamentales.
    o Ignorar a los profesionales.
    o Consecuencias negativas para otros niveles: descenso calidad y listas de espera
    o Nombramientos y alejamiento de los médicos.

Nos han tirado a los pies de los caballos y no nos levantamos del suelo. Ya sabemos que hay criticos diciendo que si «…con esto se va a  arreglar la A.P.» Desde luego como no se arregla es no haciendo nada y criticar lo que otros hacen en el Twitter -cosa muy frecuente, por cierto- o poniendose de perfil para que lo hagan los demás o no adhiriendose a ninguna causa buscando mil excusas cuando afecta a todo un colectivo como la AP que supuestgamente está bajo el paraguas de algunas organizaciónes.

          Desaparecido para la A. Primaria: Nos enteramos por la prensa.

Los médicos de Atención Primaria nos sentimos chivos expiatorios de la mala planificación del consejero de Sanidad, de su incapacidad en la toma de decisiones y, como resultado, , de la falta de calidad en la atención a los usuarios. La escasez de profesionales ya fue anunciada cuando hicimos alegaciones al plan de Recursos Humanos en 2007-2011 y nada se hizo: la solución que plantean ahora es un brindis al sol. Las nuevas generaciones ante el panorama, se continuarán marchando y no repondrán las jubilaciones. Las decisiones no tienen que ser fruto de las catástrofes.

Nos hemos sentido ignorados y despreciados porque nunca ha querido reunirse con nosotros, que, en definitiva, somos los mejores conocedores de los problemas en la primera línea de la pandemia. Tampoco nos ha dejado aportar ideas para afrontar los problemas asistenciales de AP. Fue preciso una manifestación frente a la Sede de La Presidencia para que nos recibiera, para luego ignorar nuestras propuestas. Casi siempre nos enteramos de los planes de la Consejería por la prensa

          Abandono presupuestario

Resulta penoso, Sr. Consejero, que siendo Asturias la tercera Comunidad Autónoma en gasto por ciudadano, ocupemos el puesto número 12 en gasto en Atención Primaria, demostrando con ello la relevancia que concede a la atención a los ciudadanos en el primer nivel de la Sanidad.

          Demagogia

A pesar de las nuestras quejas, escritos, manifestaciones…se ha desprestigiado la labor de los médicos de AP en los momentos más duros de la pandemia. Se ha llegado a acusarnos de estar ausentes de los centros de salud, incluso por el propio Presidente, que en ningún momento salió a defendernos ni a explicar que siempre estuvimos en nuestros puestos y que lo que hacíamos seguía las directrices de su propia Consejería. Se alimentó el que una buena parte de la población asturiana (y algunos segmentos de la prensa) nos culpara de la imposibilidad de contactar con su médico, y nos tachara de vagos, cuando la causa del problema era ajena a nosotros (es decir, la falta de inversión en recursos por su administración).

          Rechazar cambios organizativos fundamentales

Necesitamos un cambio en la cultura de trabajo, que Vd ha demostrado ser incapaz de liderar. No podemos seguir teniendo ingenieros llevando carretillas de cemento, cuando, como ocurre con los médicos, son escasos y costosos. Es importante, Sr. Consejero que comprenda que para dar una atención digna y de calidad a los ciudadanos es imprescindible un reparto de las tareas en relación a la cualificación de cada estamento. El trabajo administrativo lo debe hacer personal administrativo con contratos dignos y formados, no uno cada día y sin formación para usar las herramientas de trabajo. Determinadas labores clínicas y de seguimiento las puede y debe hacer el personal de enfermería, con una definición clara de papeles y responsabilidades. ¿Uno de sus grandes talones de Aquiles Sr. Consejero?

Es necesario un cambio profundo en la estructura de trabajo. Los médicos no podemos dedicar un 30 o 40% de nuestro tiempo a funciones burocráticas, como ha ocurrido estos días con la tramitación de las bajas por Covid, generando un auténtico colapso. Algo que nunca ha sabido ver ni resolver, salvo cuando ya era tarde.

La sensación es que sus decisiones siempre van a remolque y por detrás del impacto público que producen sus errores. Ha sido necesario ver en la prensa colas de ciudadanos en la calle bajo la lluvia (hasta el Palacio de los Deportes en Ventanielles), o cupos médicos con más de 60 citas diarias, para que su Consejería intentase hacer algo.
Se podría haber legislado el auto certificado o declaración jurada del trabajador como existe en otros países, o ponerlo en manos de inspección con un equipo de administrativos formados en el tema. Nada ha sido posible hasta que se produjo el colapso.

Desde la Consejería y sus equipos, se han bloqueado varias propuestas para mejorar el día a día de los centros de salud. Tampoco parece conceder suficiente importancia a la figura del Director médico, tan necesaria en nuestros Centros. Han retrasado innecesariamente este tema, a pesar que ya se había elaborado en el anterior mandato.

El 112 por su infradotación y modelo de organización inadecuados sigue siendo un elemento que distorsiona a diario nuestro trabajo: siguen los “secuestros” del personal de primaria para atender pacientes que no nos corresponden, obligándonos a interrumpir nuestras consultas.

          Ignorar a los profesionales

Existen más ejemplos de su desconsideración hacia los profesionales.

Con el caos actual, nos hemos visto obligados a abandonar la atención a nuestros pacientes crónicos, tumorales, a retrasos diagnósticos, aumento de invalideces y muertes evitables. Los médicos hemos dejado de hacer de médicos. y los pacientes han dejado de recibido la atención que se merecen

Un ejemplo más, el de la Receta Electrónica. Durante 8 años se nos ha obligado a imprimir una hoja por cada modificación en la Receta Electrónica, generando una consulta innecesaria. Hasta que alguien en un despacho, años después, descubrió de pronto que lo mismo se podía hacer telemáticamente con las farmacias sin generar consultas. Eso supuso miles de horas, de atención a pacientes, y de frustración personal prescindibles.

Sigue sin tener solución el problema de la receta electrónica desde los hospitales. Cada nueva prescripción crónica obliga a una consulta en Primaria para resolverlo. sabemos que la solución informática está disponible, pero nadie toma la decisión política….

          Consecuencias negativas para otros niveles: descenso calidad y listas de espera

La desorganización, falta de inversión y abandono de la Atención Primaria, supone una sobrecarga de los demás niveles de atención : urgencias hospitalarias y extrahospitalarias, y la atención sanitaria en los hospitales, con aumento de presión asistencial y listas de espera.

          Nombramientos y alejamiento de los médicos

Desearíamos por último mencionar los últimos nombramientos realizados en la Consejería de Sanidad, que han alejado más a los médicos de los órganos de decisión, sobre todo por el desconocimiento y la falta de interés por el primer nivel de atención.

La Atención Primaria está exhausta, desesperada con 60, 70 o más pacientes por consulta cada día, con muy poco trabajo clínico y más carga burocrática que nunca. Bloqueada por las instancias políticas, por el Consejero y sus asesores, que no hacen el trabajo que debíeran para dar un buen servicio a la mayoría de los ciudadanos.

Por todo lo anterior, pedimos su reprobación, Sr Consejero.

 

 

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