HISTORIAS DE FRAY PEDRO EL TRANQUILIZADOR: SIN MEDICOS EN EL AREA I

¿VERANO MARCADO POR LA ESCASEZ DE MÉDICOS EN ATENCIÓN PRIMARIA?,  QUE VA, TRANQUILOS

La situación de la atención médica en los concejos noroccidentales de Asturias lleva tiempo siendo complicada, pero está empeorando por momentos.  Nuestros delegados llevan MESES advirtiendo a la Gerencia del Area I de las carencias de facultativos en Atención Primaria y de que se iban a agravar. Ni caso. Pues bien, ayer vimos en toda su crudeza en un reportaje emitido en la TPA el choque de dos visiones contrapuestas,  dos realidades que no parecían venir del mismo lugar: por  un lado, los ciudadanos y sus médicos, que quieren soluciones, y por otra el gerente, que no las tiene pero reparte tranquilidad.  Creo que su vocación no descubierta es la psicoterapia, nos ha dejado de un relajado a todos que no veas.  Lo mismo que te quedas después de  oir a Putin cantando Noche de Paz.

En los tres concejos afectados,  que abarcan cuatro consultorios, de  nueve médicos de plantilla se ha quedado en cinco. A una vacante sin cubrir desde marzo del 2023  y una baja por enfermedad desde noviembre de 2023, se suma ahora el traslado de dos profesionales al SACyL. Según explica muy bien el terapeuta-gerente, una se va y “arrastra” al  otro. (Supongo que de los pelos, muy gráfico. Le faltó añadir “Vaya mala costumbre que tienen estos jóvenes de irse con su pareja, con lo que une la distancia”.). Primer pecado: desidia. Se sabía y no se hizo nada.

Y llega el verano. Cinco médicos, que de facto son 4 por el descanso de guardia, y en periodo vacacional, tres.  Lo único que piden es una instrucción concreta de como cubrir los puestos ante la carencia. Ideas, pocas. Me dicen lenguas viperinas  que se había propuesto nuestro terapeuta-gestor suspender las vacaciones, fórmula maravillosa que solucionaría el problema a través de una estampida del resto de médicos, y donde no hay nada, no hay carencia. Estoy seguro que  es un rumor sin fundamento.  Hay que tener muy poco amor al puesto (no digo ya ni al vecindario ni al trabajo) para darle martillazos a una mina. Y otras soluciones apuntadas, estas si ante la alcachofa, como la utilización de trabajo de tarde, depende de la buena voluntad de médicos de otras Áreas, que  los propios ya están a reventar, y en verano lo estarán  todos. Lo de abrir puestos enfermeros no obvia el  médico,  seguirá necesitándose (digo yo). No, si al final igual le regalamos esos concejos al SERGAS;  vale, no demos ideas. Segundo pecado:  irresponsabilidad. Las ocurrencias improvisadas cuando no se han hecho los deberes no son soluciones.

Los vecinos, lógicamente, esperan que sus representantes políticos cumplan la palabra prometida “os vamos a mantener todos los servicios, los médicos también ” y los escasos profesionales que resisten esperan que sus gestores cumplan lo que  marca la normativa “respetar los derechos laborales”.  Bien, aquí es donde el  buen gerente ya  llega a taumaturgo mesiánico, y cuando le preguntan “maestro, con cinco médicos como cubrimos ocho puestos y cuatro consultorios” , responde: “mira que sois agonías, estad tranquilos  que ya aumentarán, todo irá bien”. Beatíficas palabras, Pero algo no cuadra, porque en vez de aumentar, menguan. Tercer pecado:  querer contentar a todos. Una cosa no puede ser verdad y la contraria también. ¿ inocencia o indecencia?.

Como no hace falta ser candidato a Premio Nobel ni aún más, gerente, para entender lo que pasa, vamos a explicar las únicas dos soluciones que tienen esta  situación:

1) La que sería ideal:  cubrir la plantilla. Ya recurre Míster Trankimazín al mantra de que “No hay médicos en el SNS”. Ya lo sabemos, pero en unos sitios más que otros.  Y la Administración sanitaria  no es inocente. En Asturias colocar un médico en un puesto es quitarlo de otro. No cuidamos a los médicos que tenemos.  Las demás  CCAA ya se han lanzado a definir los “puestos de difícil cobertura” y a incentivarlos. Aquí vamos con retraso discutiendo acerca de un “nuevo” mapa sanitario, y peor, no vemos que se quiera entrar a las raíces profundas de esa dificultad. A los compañeros “empujados” (ejem.. no “arrastrados”)  a  SACyL podríamos “rescatarlos” rápidamente  si se modificase una frase de un decreto que les obliga a permanecer allí un año antes de trasladarse… , tema que lleva enquistado dos años y favorece que cada año las CCAA vecinas  hacen sus “OPEs hostiles” y nos llevan nuestros médicos a “hacer la mili”. Nuestro relator-terapeuta-taumaturgo-beato también nos informa de que mucho se va a arreglar con la “OPE que viene ” y el “traslado posterior”; lamento desilusionarle, pero no es OPE, es estabilización, no llegará hasta el otoño y el traslado es previo.  Lo siento, somos muy tiquismiquis. Repetimos, estas medidas no son locales, son autonómicas y a largo plazo. Cuarto pecado, y este es sistémico: las soluciones siempre son más lentas que los problemas. Somos de “carpe diem”, pero demasiado al diem.  

2.- Otra solución, la que asusta a las  “autoridades” ,  el castigo divino, es contar la verdad al pueblo:  que en situaciones extraordinarias, las soluciones han de ser extraordinarias.  No hay médicos suficientes, dispongamos bien  a los que tenemos para que  puedan desempeñar el mayor trabajo posible.  Habrá que reordenar la asistencia, y hablando en plata, concentrar la atención. No es capricho. La teoría de grafos para estos casos dice que  lo más eficaz es concentrar nodos. Ante mínimos, lo lógico es  concentrar en Vegadeo. En este punto,  el compañero que se desplace a domicilios lo tendría más complicado pero al menos los puestos de consulta ambulatoria resultarían más eficaces.  Pero…¿Y los vecinos?  Pues entre sus representantes municipales y el propio Servicio de Salud tendrán que facilitar sus desplazamientos mientras dure la situación. No sé, se me ocurre valorar  lanzaderas de transporte público al Centro de Salud centralizado. La buena asistencia es que el paciente tenga acceso a una atención médica CUANDO LO NECESITA y QUE SEA DE CALIDAD, no que un medico pase una hora por un Centro para ir corriendo al siguiente cual relojero loco.  Quinto  pecado: desprecio a la inteligencia de los vecinos (un entendido lo llamaría demagogia). Todos sabemos que  no nos podemos tapar enteros con una manta pequeña.

En resumen, los diablos de la política sanitaria tientan (cortoplacismo, demagogia, desidia, improvisación…) y los dirigentes sanitarios, plenos de empatía y mindfulness de todo a un euro, no  pueden resistir las tentaciones. Don Pedro,  con ese nombre de noble de historia trágica, cree que todo saldrá bien por el voluntarismo de las almas buenas.  Pues las almas de los poco médicos que ya quedan por esa zona terrenal, está ya un tanto hartas. Y   las de los vecinos, también, y con razón.

Hacen falta soluciones, no opiniones. Y un murmullo que le llegue a su tranquilo tímpano… “Herce, espabila,  que se tuerce”.